20.12.11

Tu, tu y tu.


Cuando los días que perdemos en nuestras vidas son irreparables. Cuando no sabes cómo demostrar que no quieres príncipes de camisa y pelo perfecto. Cuando suena el despertador y yo desde mi cama no hago otra cosa que pensar en ti. Cuando tengo tantas ganas de ti que no se quitan ni contigo. Cuando sientes esos cosquilleos en la barriga dos minutos antes de verle cruzar la esquina. Cuando creo que estás perdido por otras bocas y yo sólo me pierdo por ti. Cuando sólo pienso en pasar horas contigo, y tú conmigo, y da igual dónde y cómo, pero juntos. Cuando espero que vuelvas, que estés a menos de dos centímetros de mi boca, a dos calles o a un suspiro. Pero que vuelvas. Cuando las horas son eternas, las calles transmiten tristeza. Cuando estos veinticuatro meses se te han pasado volando. Cuando han estado llenos de sonrisas y buenas momentos. Cuando no quieres otra cosa que desear que sean veinticuatro mil meses más. Es entonces cuando estás perdido. Estás enamorado.