20.12.11
25 lunas.
Uno fueron tus besos, dos tus caricias, tres tus abrazos, cuatro fueron los días. Cinco las noches y al sexto día, de los siete que tiene la semana, ya te estaba queriendo. Fueron ocho las veces que pensé en ti cada día, y al noveno tu cama ya me la sabía. Cinco dedos con mis otros cinco te recuerdan demasiado, once las parejas deseando quererse al menos la mitad de lo que nosotros nos adoramos. Y de pronto llega el doce, y de pronto es un año. Trece buena suerte si pasas sin maletas por mi barrio, el catorce de febrero no es nada comparado con nuestros labios y con el quince la niña bonita envidia tus ojos claros. Dieciséis los acordes que tocaste con mi guitarra, diecisiete los paseos en nuestra playa. Dieciocho fue mi cama, diecinueve el jardín, veinte las estrellas que llegamos a compartir. Veintiuno fueron tus caricias en mi espalda, veintidós las veces que te extrañé en mi cama, veintitrés y ya te echaba en falta. Veinticuatro las mañanas esperando a despertarme en tus brazos, veinticinco lunas llevo sin dejarte de querer y aún no he acabado.