
Los mejores amigos están en las buenas.
Podes salir, reírte, correr, criticar a alguien, pedirle consejos, hacer cosas que sólo harías con tus mejores amigos, porque de todos tus amigos el es el mejor. Pero también, están en las malas. Cuando te peleas con alguien, cuando necesitas un apoyo y contención incondicional que sólo un mejor amigo te puede dar, cuando necesitas un brazo para llorar, cuando tenes que contarle cosas que nadie sabe, cosas de verdad.
Se supone que los mejores amigos no te fallan, porque sino, no son mejores amigos de verdad.
Nunca alguien me había decepcionado tanto o lastimado tanto. Pero creo que después de todo este día, o un día malo, uno puede exprimir algo bueno.
Podes pensar en la gente que estuvo mal con vos en ese momento, en la gente que te falló tanto y poder tacharla, en volverte más fuerte porque supongo que tanto dolor es por algo. Creo que un mejor amigo no se llama sólo por el nombre del título que le damos, si no, que el corazón lo puede detectar aún estando a miles de kilómetros.
Todos tuvimos mejores amigos que nos defraudaron, todos tenemos mejores amigos a los que extrañamos, todos tenemos un mejor amigo.